viernes, 15 de julio de 2016

El mayor problema de la ciudad

Comparto la siguiente nota del día 12 de enero de 2016 del diario El Comercio
http://elcomercio.pe/sociedad/lima/aire-lima-angus-laurie-noticia-1870401

La semana pasada, la ciudad de Nueva Delhi anunció que va a restringir el uso de autos para reducir la contaminación del aire. Según el diario “The New York Times”, la ciudad va a permitir circular a los autos solamente en días específicos, excluyendo domingos. Nueva Delhi, con más de 16 millones de habitantes, fue declarada la ciudad más contaminada del mundo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2014. En dicho año llegó a 153 miligramos de partículas finas (PM 2,5) por metro cúbico, en comparación con los 38 miligramos por metro cúbico de Lima.
Si bien nuestro aire es mucho mejor que el de Nueva Delhi, el mismo estudio encontró que Lima es la ciudad con el nivel de contaminación de aire más alto en las Américas, resultado que fue cuestionado por el Ministerio del Ambiente en ese momento. Hay que tomar nota que otras ciudades con niveles de contaminación elevada como México D.F., Los Ángeles y Santiago de Chile están respondiendo al problema de manera más exitosa que Lima.
En 1992, México D.F. era la ciudad más contaminada del mundo, según el Programa Ambiental de las Naciones Unidas. Hace 25 años, esa ciudad introdujo restricciones para los autos con el programa Hoy No Circula: a cada placa de auto se le asignó un día en el que no podía circular. Varias ciudades, como Santiago de Chile, Bogotá, Sao Paulo, Medellín, Beijing y Quito, introdujeron sistemas similares.
Según un estudio publicado en el “Journal of Public Economics” sobre el caso de México D.F., restringir la circulación de autos solo tuvo un efecto positivo en los dos primeros meses.
Otras soluciones exitosas fueron la introducción del sistema del Metrobús (un transporte público masivo con bajas emisiones) y la eliminación del plomo del combustible. Con estas medidas, México D.F. ha reducido su contaminación a la mitad desde 1992, según el Programa Ambiental de las Naciones Unidas.
Los Ángeles también tuvo éxito en mejorar la calidad de su aire en los últimos 20 años. Allí, el nivel de partículas finas se ha reducido en un 47%, durante este tiempo, mientras que la población se ha incrementado en un 30%, el tráfico vehicular en un 38% y el PBI de la ciudad en un 66%, según un estudio de la University of Southern California.
A partir de 1990 la ciudad ha implementado una serie de políticas para controlar las emisiones de los vehículos. Se han incluido políticas para asegurar que el combustible utilizado sea de una mejor calidad, para regular las emisiones de camiones, buses y autos. Otras iniciativas incluyen la integración del sistema de semáforos a un centro de control, y la promoción de transporte más sostenible como ‘carpools’ (varias personas comparten viajes en un solo auto), bicicletas y viajes a pie.
Lima también ha tenido algunos avances en la calidad de su aire, pero a partir del 2014 estamos perdiendo terreno con respecto a las otras ciudades en la región. Una mirada a algunos casos exitosos nos proporciona una idea de la importancia de factores como la calidad del combustible, la necesidad de implementar la reforma del transporte y de una eventual eliminación de motores contaminantes, para que la próxima vez no seamos los últimos del ránking.

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¿Cuántos somos víctimas de la contaminación en Lima? La verdad es que ninguno de los 10millones que vivimos en la capital nos salvamos. Es un mal al que hacemos frente todos los días, ni la delincuencia, ni el desempleo, ni el tráfico, ni la falta de servicios e infraestructura; la contaminación es democrática, todos los días en mayor o menos medida nos afecta a todos y cada uno de los habitantes de la ciudad.

No debo ir muy lejos para conseguir testimonios al respecto, pues yo mismo lo vivo día a día. Desde el año 2013 decidí llevar un estilo de vida más saludable y salir a correr todos los días; mi lugar para correr era alrededor de la Universidad Católica, extendiendo el recorrido hasta la Av. La Mar. Poder correr y que los carros decidan respetarme el paso al cruzar las esquinas para que no me corten el ejercicio era algo que pude lograr conseguir en la medida de lo posible; sin embargo, nada me salvaba de que un micro, bus, combi, o auto pase a mi costado lanzando una nube enorme de humo negro. En reliadad, no sé si salir a correr haya sido mejor para mi salud en esta ciudad.

Desde comienzos de este año trabajo en el distrito de Ate, donde parece que las leyes en general son mucho más flexibles que en San Miguel (donde vivo), entonces hay cientos de buses, micros, combis, camiones, camionetas lanzando desde sus tubos de escape humo más negro que el mismo petróleo, las desafortunadas veces que he estado caminado y ha pasado uno de esos a mi costado he sentido que perdía años de vida, imaginaba mis pulmones llenándose de plomo, y obviamente, tenía los ojos súper irritados.

Adicionalmente a eso, por allá en Ate no es muy difícil ver las calles sucias con basura por ahí; y en la católica, en el cruce de Universitaria con Tulipanes el olor a orina es increíble que para poder seguir corriendo tenía que cruzar hacia la ciclovía e invadir dicho carril que no es netamente para peatones, pero no me quedaba de otra, era eso o morir asfixiado por el olor horrendo de la vereda de Universitaria.

Y así como estos hay miles de ejemplos. ¿Qué se ha hecho al respecto? En realidad nada, porque las revisiones técnicas, para comenzar, no sirven, todo es corrupción. ¿Multas a los peatones que orinan en la calle? ¿A cuánta gente se las ponen? Y si lo hace, ¿cuánta gente las paga? ¿Cuántos autos en realidad deberían salir de circulación por lo nocivos que son para la salud? Nadie quiere en realidad hacer nada. Yo pienso que medidas serias que frenen esa situación van a ser impopulares, el trabajo requerirá demasiados esfuerzos políticos y sociales para que se haga un cambio necesario. Trabajar para que la población entienda la necesidad de que las combis en las que va todos los días a trabajar o estudiar tienen que salir de circulación porque dañan el ambiente y la salud de otras personas, es todo un tema complicado, entonces, mejor no meterse en problemas y dejar todo ahí.

Finalmente, quisiera agregar que mientras nosotros no cambiemos y no exijamos cambios en relación a la situación actual, mientras no entendamos el daño real que se nos está haciendo, los políticos no van a actuar (Castañeda menos).

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